Páginas

lunes, 11 de junio de 2007

De Dios nadie se esconde

*DE DIOS NADIE SE ESCONDE
No digas:"Me esconderé del Señor"; allá en las alturas, ¿quién se acordará de mi?
Eclesiástico: 16,16



Hoy Cumpliría veintitrés años
¿Lo sabias?
¿Tu lo sabías?

¡Claro que no!

Ni siquiera has dado la cara ni para defenderte
Por lo menos para decir que fue un accidente

Un carro rojo sangre, conducías
Alta velocidad demoníaca
No pudiste con la tentación
Tenias un carro con tremendo motor, toda una sensación

Carreras de piques, para eso estaba preparado tu revolver vehicular
La estampa del club en el está, un club de pique que manchaste con tu irresponsabilidad
Es que no terminamos de entender que un carro es un arma para matar
Que tu lograste accionar.

No me importa que no des la cara
Que le pagues fiscales, médicos y demás corruptos del sistema
No quiero tu dinero ni tu encarcelamiento porque eso no me la devolverá
No me importa que huyas, que te escondas, porque de Dios no huirás jamás

Tu conciencia no quedará libre nunca
¿¡me oíste, tú, fulano, supuestamente llamado Johan!?
Si, supuestamente, porque hasta el expediente está raro, con cedulas cambiadas y demás.
No importa, tu sabes lo que hiciste, tu sabes que me dirijo a ti y a nadie más.

Que Dios se apiade de ti
Que lastima me das
Me conduelo de tu destino
Porque sin ser un asesino
Por irresponsable al volante
En eso te has convertido

Te compadezco
Porque los barrotes de la conciencia
Encierran el alma por siempre.
Que esto sirva de lección a otros que piensan que la velocidad lo es todo.
Arruinan sus vidas y las de otros.


Mich Vera
Junio 2003

No hay comentarios.:

Publicar un comentario