domingo, 23 de julio de 2017

Situaciones extremas en la vía pública contexto Venezuela 2017 - Manejo de emergencias y el estrés


CONTEXTO:

No es un secreto para los lectores, que en estas fechas, en Venezuela han transcurrido unos  cien días de protestas.  Estas se han producido en la vía pública bajo diversidad de circunstancias.   Algunas de esas circunstancias todavía están bajo investigación y/o  en pleno desarrollo, existen otros casos, documentados por distintas ONG,  sobre violación de Derechos Humanos en donde se han determinado en muchos casos,  exceso en las medidas de control del orden público por parte de las autoridades, específicamente la Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional Bolivariana, a estos excesos se les ha llamado actos represivos contra la población civil y en otros casos, también ha civiles involucrados en hechos violentos.  Para ampliar la información y crear su propio criterio, pueden visitar en la Red Social Twitter,  a COFAVIC @COFAVIC , Centro DDHH UCAB @CDH_UCAB Provea @_Provea  Espacio Público @espaciopublico

VÍA PÚBLICA - SEGURIDAD VÍAL - SITUACIÓN VENEZUELA

"La circulación vial requiere, por sus características de muchas normas; es un espacio muy normativizado, produciéndose un desfase entre coches, normas y fluidez que es frustrante. No poder ir a la velocidad que se quiere, porque el de adelante va lento, hay un semáforo o una caravana, genera un cúmulo de despropósitos y de sensaciones de impotencia que se convierten en gestos, insultos, gritos o agresiones" (Dr. José María Sánchez Pardo - DGT/ESPAÑA).

El tema que deseo abordar aquí,  está ligado con la situación país, pero desde otro punto de vista.  Ha sido público y notoria pues, lo expresado en el párrafo anterior, en todo este proceso entre protestas, represión, trancazos...caos generalizado,  se están dado escenarios de violencia de ciudadanos contra ciudadanos.  Me refiero directamente a los  arrollamientos de manifestante durante las protestas. 

Venezuela es un país que está en pañales en cuando a mejora significativa de todo lo que tiene que ver con planes efectivos para proteger la vida en la vía pública, Se hacen campañas, promociones, eventos, pero nada que se prolongue en el tiempo, ¿Hay estudios de lo que digo? Simplemente hay que ver a un motorizado sin casco en Nueva Esparta, y recordar las campañas de casco y las advertencias de multas, para darse cuenta que fue solo una campaña que no perduró en el tiempo, por tanto, es fácil estimar que no hay continuidad y lo más grave, la sensación que tiene la comunidad de que no hay sanciones para los infractores - aún así, es mejor salir de la especulación y servirse de un instrumento que si tiene una análisis, se trata del IV Informe sobre la situación de Seguridad en Venezuela, elaborado por el Observatorio Seguridad Vial.  Día tras día, se desarrolla de forma totalmente anárquica nuestra movilidad en la vía pública aderezada con el proceso de proyección de la impotencia que indica el el Dr. José María Sánchez,  



Tom Vanderbilt en su libro “Tráfico” entrevistó a Jack Kats, sociólogo de la Universidad de California, Los Ángeles, este, en cuanto a lo que es la proyección de la personalidad a través del vehículo aseguró: “Proyectamos nuestro cuerpo muy hacía fuera, delante de un vehículo. Cuando alguien cambia de carril a cien metros, sentimos instintivamente que nos ha cerrado el paso. No nos han tocado físicamente, no han tocado nuestro coche físicamente, pero para ajustar el volante, la aceleración y el freno, nos hemos proyectado”.  Vanderbilt hace toda una exposición en su primer capítulo sobre los problemas del tráfico, el cómo las personas se deshumanizan;  teoriza y expone estudios que se han realizado durante varios años.  Comenta por ejemplo de lo difícil que es la comunicación durante la conducción, el como un gesto, un pasar de canal puede ser mal interpretado y la frustración que genera el gritar a otro tu descontento cuando posiblemente nadie te va oír o por lo menos no a quién le estás gritando, Vanderbilt dice, que realmente  pasamos la mayor parte del tiempo manejando,  viendo el “trasero” del otro sin más contacto que la espalda de los demás.



Nuestra conducta en la vía pública, en especial cuando somos los conductores, es todo un proceso de reacción psicológica-conductual.   Henry Barnes indica “Quienes conducen solos, lo hace de forma más agresiva, según indicadores como la velocidad y la distancia de seguridad”.  Seguimos mencionando otras características psicológicas de los conductores,

“El tránsito no genera conductas agresivas, sino que es una vía de escape a otros problemas humanos. El vehículo no transforma sino que cada uno conduce según su personalidad: maleducado, egoísta, orgulloso, etc.”  (Sociólog. Armando de Miguel - España)


Todo esto ya es el estado “natural”  del proceso psicológico-mental en la vía pública de un día normal, que se supone que con las normas, la vigilancia policial, los planes de seguridad vial, serían un paliativo a una conducta errática al volante o al movilizarnos por cualquier medio.  Pasa pues, que en un país como Venezuela, sin un proceso continuo de educación - sanción - mejora en las políticas públicas de seguridad vial, se nos viene una situación extrema, en donde no hay ley, no hay funcionario, no hay infraestructura que prepare adecuadamente al ciudadano, para enfrentarse por ejemplo, a unos funcionarios que lanzan gas químico en el medio del tráfico automotor, o en medio de una autopista llena de vehículos de todo tipo, con todo tipo de personas – niños, ancianos, hipertensos – que van movilizándose por las distintas arterias viales del país y que en su mayoría no tiene que ver directamente con la manifestación, o un enfrentamiento entre piedras y perdigones. 

Ante mi inquietud sobre los riesgos de la posible respuesta de los conductores y peatones ante los escenarios planteados y/o la respuesta de un conductor que se vea atrapado en medio de un conflicto, contacté a varios expertos en Seguridad Vial de Argentina, México y España.

Por ejemplo,  Diego Rodríguez Vicepresidente de TRAFPOL-IRSA me responde lo siguiente:

En cualquier país democrático, el derecho a la manifestación está protegido por las leyes y por el Estado. La policía solo interviene para preservar ese derecho, salvo que una manifestación derive en situaciones que vulnere gravemente orden público y exista peligro para las personas. En España la Policía no utiliza gases ni por supuesto disparos de armas de fuego, y el uso de pelotas de goma está muy restringido.

Si una manifestación se prevé violenta, previo a la misma la policía estudia y moviliza los métodos y medios a su alcance para minimizar el riesgo (inteligencia, acordonamiento de la zona para impedir los accesos de vehículos, avisos para la retirada de vehículos estacionados, retirada de contenedores de obras para impedir el uso de piedras, desviación de las rutas de los transportes públicos, seguimiento a pie de unidades de policías antidisturbios, en fila, por ambos márgenes laterales de toda la manifestación, retenes de unidades antidisturbios especiales en previsión de intervenir, etc.)”.

Daniel, como el resto de los especialistas, me asistieron, enviándome material para el manejo del estrés, llegando a la conclusión que, solo la calma, la pericia del conductor, y su capacidad de responder de manera acorde al volante puede evitar que se cometan crímenes de ciudadanos contra ciudadanos en el marco de una protesta.  Los peatones, también, en un momento de desesperación, pueden obviar toda norma o lógica y lanzarse contra vehículos, tratando de huir.  Son todos casos extremos en donde la evaluación y responsabilidades recaerán en el  deber ser, el debido proceso, la investigación imparcial de los hechos y la justa determinación de responsabilidades de todas las partes involucradas.


Dr. Eduardo Bertotti, Director del ISEV Argentina, me escribe lo siguiente:

"Mayerling, La situación que planteas es realmente extrema. En Argentina hemos padecido situaciones similares en 2001 y en el presente pero en hechos muy puntuales (hace poco un camionero atropelló y mato a un manifestante en un piquete en la ciudad de San Lorenzo). La conflictividad social expresada en la vía pública genera situaciones extremas que se reflejan en el comportamiento social en la circulación vial. Te adjunto algunos links que pueden servirte como “punta de un ovillo” para desenredar. Espero te sirvan "


En nuestras redes sociales, principalmente Twitter @llamadovial y Facebook @llamadoalaconciencia estaremos compartiendo lo que nos han recomendado, tanto Daniel como Eduardo, a parte de otros varios enlaces que he conseguido por mi cuenta para sumar calma en la búsqueda de aportar un estado mental adecuado que les permita tomar las mejores decisiones posibles en un momento extremo de peligro. 

IMPORTANTE: No hay, o por lo menos con quienes conversé, no tienen antecedentes claros, material, estudios que te digan exactamente qué hacer si estalla una bomba lagrimógena al lado de tu carro mientras un grupo de manifestantes corren por todos lados huyendo y/o tirando piedras.  


Llamado a la Conciencia Vial, el único llamado que puede hacer ante situaciones extremas es conservar la calma, cabeza fría para poder actuar causando el menos daño posible, a ti, a tus acompañantes, a terceros. 


Lo que si quedó claro es que, vas a reaccionar en cada circunstancia según el tipo de persona que tú seas: Prepotente, soberbio, respetuoso, responsable... Mantén tus emociones bajo control, usa la inteligencia emocional para ser parte de la solución.


Mayerling Vera

Dir. Llamado a la Conciencia Vial 


Aquí algunas noticias sobre casos de arrollamientos durante las protestas en Venezuela año 2017
Otras lecturas recomendadas:


¿Se puede ser amable al frente del volante?


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Plegaria del Conductor

Adaptación de Paulina Rosenfeld, sobre la versión original del rabino Michael Graetz.

Espero tener la suficiente conciencia, responsabilidad y determinación que me guíe a llegar en paz a mi destino. Tener la humildad para reconocer que cada persona es un mundo entero y que no hay tesoro más precioso que la vida humana, no el tiempo ni el dinero.

Espero tener suficiente
CUIDADO, para cuidar la distancia
AMABILIDAD, a dar prioridad de paso.
CONCIENCIA, para frenar a tiempo.

Espero tener también la fortaleza para dominar mis impulsos de omnipotencia y competencia y que por descuido, ignorancia y arrogancia pueda hacer daño a mis semejantes o ser objeto de ello.

Porque formo parte de la sociedad y cuidando mis conductas, me cuido no solo a mí sino también doy paso para una sociedad mejor.