domingo, 23 de abril de 2017

Solo es cuestión de voluntad política y amor por nuestro Estado Insular.

Algunos Alcaldes llegan a los cargos pensando siempre en mantener la popularidad.  Es común y lamentable dentro de su gestión evitar las multas, cuando éstas, bien administradas, generan cantidad de beneficios, entre ellas: ingresos, armonía, igualdad, orden lo cual a la final, también genera más votos, credibilidad y prestigio, revalorizando la ciudad por sobre cualquier otra. 

Tampoco hay voluntad política, pues, ¿Acaso solo con multas se llega a buenos acuerdos? Los premios también son efectivos y una alternativa,  pero permitir la anarquía como política populista en detrimento de la calidad de vida, la seguridad es violentar nuestro derecho a vivir seguros

En esta foto, un problema no solo de Porlamar, sino de muchos municipios margariteños:

1. No se le exige a los comercios estacionamiento para sus clientes. 

1.1 Cuando en una construcción hacen el estacionamiento, a veces es que transforman la misma acera en estacionamiento sin dejar un verdadero espacio al peatón  2. Los carros se estacionan sobre la acera dañando la misma y quitando su espacio al #Peatón.  3. Cuando no es en la acera, se estacionan en la calle, hasta en doble fila generando caos, convirtiendo vías de dos canales en una.   




En esta publicación vemos entonces: 

Empresarios que deben ser responsables con su ciudad, y hacer lo correcto y no contribuir al caos.  Ciudadanos responsables que respeten los espacios públicos. Funcionarios que deben poner por sobre sus intereses personales, el progreso y la calidad de vida de los ciudadanos que le dieron un voto de confianza. 







#CambiaTú #Hagámoslobien #SerDecente #TúEresVenezuela #TodosSomosSeguridadVial #SeguridadVialEsAmor #SeguridadVial #Venezuela #Margarita

Plegaria del Conductor

Adaptación de Paulina Rosenfeld, sobre la versión original del rabino Michael Graetz.

Espero tener la suficiente conciencia, responsabilidad y determinación que me guíe a llegar en paz a mi destino. Tener la humildad para reconocer que cada persona es un mundo entero y que no hay tesoro más precioso que la vida humana, no el tiempo ni el dinero.

Espero tener suficiente
CUIDADO, para cuidar la distancia
AMABILIDAD, a dar prioridad de paso.
CONCIENCIA, para frenar a tiempo.

Espero tener también la fortaleza para dominar mis impulsos de omnipotencia y competencia y que por descuido, ignorancia y arrogancia pueda hacer daño a mis semejantes o ser objeto de ello.

Porque formo parte de la sociedad y cuidando mis conductas, me cuido no solo a mí sino también doy paso para una sociedad mejor.