sábado, 30 de septiembre de 2017

Estimados señores de la Industria automotriz... en Venezuela

Estimados señores de la Industria automotriz.

Me dirijo a ustedes para humildemente llamarles a la reflexión.   Me es preocupante que avanzado más la mitad de Decenio para la Acción para la Seguridad Vial, la presencia de la industria que ustedes representan en Venezuela, es poco lo que se ha manifestado.

Desconozco los motivos, pero no creo que sea la crisis, pues, veo sus web, redes sociales, y la publicidad no ha parado, no será abundante, pero continúa y me pregunto, por qué no hacen el mismo esfuerzo por llevar mensajes de seguridad vial ante el alarmante índice de mortalidad.  No acepto la excusa de la crisis, cuando en mi país veo a gente pujante, saliendo a trabajar día a día contra viento y marea, con su mejor actitud… además, en toda crisis, siempre hay quien siga comprando vehículos.
No hablemos del mundo, pues, sé, que en otros países si se han manifestado, hablemos de Venezuela.  ¿Es que no saben que los hechos viales son la primera causa de muerte en niños de 1 a 5 años? Parece que no.  ¿Que están falleciendo los varones en edad productiva, que hay más personas con discapacidad, que los jóvenes se están  matando?

Señores, es criticable totalmente una publicidad diciendo la siguiente frase: “... nuevas formas de recorrer cualquier camino”  Denota que tienen un equipo de “publicistas” a los cuales ni siquiera les han instruido  con respecto a lo que está pasando en el mundo de la vialidad.  Se pudiera decir, tan solo por un momento, que la apreciación o la afirmación anterior es exagerada.  Bien. ¿Dónde está el acompañamiento de consejos de seguridad vial con expresiones en su publicidad como diversión, poder, atajos? ¿No se creen realmente responsables tan solo porque la industria invierte en tecnología, ese es su aporte?.  En el mundo tal vez, pero hablo de Venezuela. 




Hoy en día y es cierto, que las palabras y los mensajes calan en la gente y generan acciones, actitudes y comportamientos, en especial en los más jóvenes.   Falta ver que una celebridad salga tomándose una foto en determinada pose, para que veamos luego a miles de niñas imitando a su estrella favorita.  

Entiéndase, no es que ahora, la industria es culpable de todos los males que pasan en la vía pública, el tema de la seguridad vial, responsabilidades, culpas, soluciones, es multisectores, multifactores.  Es requerido la participación de todos los que puedan tener en sus manos, y tenga que ver directa o indirectamente con la posibilidad de formar parte del cambio de conciencia y forma de ver la vía pública y el manejo de las emociones y el ego al volante.  La indistria automotríz no tiene la culpa de que el Estado no tenga un buen sistema de entrega de licencias, por ejemplo.

Ustedes tiene como VENDER responsabilidad, ORGULLO de ser buen conductor, saben que pueden hacerlo, EL CLUB DE LOS CONDUCTORES TAL... que se cuidan entre ellos, que se adiestran, que se profesionalizan y que con pasión por su vehículo, mantienen en alto el nombre de su auto, siendo responsables en la vía. Para tomarse la molestia de insinuar el PODER, de manejar tal o cual carro pregunto ¿Tienen planes de entrenamiento para facilitadores, profesores de manejo que enseñe a conducir sus poderosos vehículos? ¿Han fomentado la creación de auto escuelas? ¿Se les ha ocurrido fomentar la idea del conductor pionero, por responsable? ¿Por qué no premiar la responsabilidad? ¿Por qué no ser esa la característica que resalte en su publicidad? ¿De qué sirve un tremendo carro, con una computadora de punta en manos de un ignorante, transgresor? La maquina se vuelve nada, pierde su sentido y se convierte en una arma capaz de matar a muchos, de matar a la propia familia, de matar a los amigos. 

Querer es poder, y no han querido tomar el problema de la mortandad vial en sus manos. 


Llamé en una oportunidad, este mismo año 2017 a una empresa fabricante de motos. Tienen una fundación, pero es de ayuda a la gente sin hogar.  Atención, no es que, la gente sin hogar no se merezca esa ayuda ¿Pero en serio? ¿Tanto que se requiere en el día a día de soluciones con el tema de los motorizados y ellos decidieron desviar su responsabilidad social hacia otro tema bien atendido por muchas otras fundaciones y ONGs?  Es criticable, porque los activistas y promotores de Seguridad Vial en Venezuela, pedimos que se sumen aliados, ¿Y quién sino el más idóneo, que los que viven de la movilidad?

En el mundo miles y maravillosas campañas y promociones que la industria automotriz  lleva a cabo, felicidades a las casas matrices, este post, está dedicado especialmente a  Venezuela, este hermoso país, hoy requiere más de todos, entonces, ¿Se apuesta sólo por la venta y no por la EDUACIÒN, elemento esencial para el progreso, la productividad y el futuro de toda nación?. 



Espero su contundente respuesta.  No a mí, no me lo deben a mí, se lo deben a sus usuarios, se lo deben al mundo, se lo deben a las víctimas.  Ustedes tienen un papel que cumplir y no lo han hecho, insisto de nuevo, por lo menos no en Venezuela. 

¿Quieren y pueden hacer más? 

Tengo ejemplos, y se los voy a postear, de cómo jóvenes, manejando sus poderosos 4x4 no les ha importado el “camino”, o han sentido la adrenalina del “poder” de los “caballos de fuerza” la cilindrada, y han muerto o matado a alguien. Notas Adjuntas:


Caso de Rafael Vidal - cinco años después. Caso muy conocido. Una gran camioneta en manos de un jóven que seguro se estaba divirtiendo con la "potencia" de su camioneta. 

Plegaria del Conductor

Adaptación de Paulina Rosenfeld, sobre la versión original del rabino Michael Graetz.

Espero tener la suficiente conciencia, responsabilidad y determinación que me guíe a llegar en paz a mi destino. Tener la humildad para reconocer que cada persona es un mundo entero y que no hay tesoro más precioso que la vida humana, no el tiempo ni el dinero.

Espero tener suficiente
CUIDADO, para cuidar la distancia
AMABILIDAD, a dar prioridad de paso.
CONCIENCIA, para frenar a tiempo.

Espero tener también la fortaleza para dominar mis impulsos de omnipotencia y competencia y que por descuido, ignorancia y arrogancia pueda hacer daño a mis semejantes o ser objeto de ello.

Porque formo parte de la sociedad y cuidando mis conductas, me cuido no solo a mí sino también doy paso para una sociedad mejor.