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miércoles, 27 de marzo de 2019

Cuando ser arrollado no es la única tragedia. Testimonio.


El siguiente relato es un hecho de la vida real.  Pasó hace poco tiempo, aquí, en Venezuela, un fin de semana de marzo 2019.  Los nombres de los involucrados no son reales.

Guatire. Ciudad dormitorio que está ubicada aproximadamente a 47 km de la capital de Venezuela, Caracas.  Guatire forma parte  del Estado Miranda, donde la capital es Los Teques, Ciudad que está a  unos 30Km de Caracas, y a 76 Km de Guatire.   Toda la exposición en kilómetros es importante tomarla en cuenta para que puedan tener una idea, una dimensión de la tragedia humana que les voy a contar.

Juan, un hombre de unos setenta años.  Jubilado. Vivía en Guatire solo, sus hijas, adultas, casadas, con familia, habían decidido hace años vivir en un Estado fronterizo de Venezuela.  Juan era visitado por su hermano menor, quién cada vez que podía, le brindaba apoyo o asistencia, sobre todo con el tema de la comida, pues para un hombre mayor, sin posibilidades de empleo, ni capacidad de ahorro, una pensión estadal, no era suficiente para comer.

Era sábado por la noche.  La avenida Intercomunal Guarenas - Guatire, es amplia, moderna, una vía rápida que se construyó hace muchos años.  Hoy día, la mayoría de sus tramos están sin alumbrado público.  También ha crecido la población que la bordea, y con ella, la falta de señalización, previsión, y atención al peatón.  Otros tramos, ya más cercanos a la urbe como tal, si posee semáforos y rallado peatonal.   Una avenida de tal magnitud es “normal” cruzarla a la suerte donde se pueda o donde los peatones han hecho su propia ruta, sin que las autoridades hagan nada al respecto, sea entender que por uso ese es el lugar en donde la gente NECESITA cruzar, o prohibirlo definitivamente.  El punto es que la respuesta es la indiferencia.

7:00 p.m. aproximadamente, Juan en autobús, rumbo a casa,   pidió la parada, donde siempre, en la mitad del medio de la nada, faltaba poco para llegar a su casa cuando fue arrollado.   Por favor, si eres experto  o no, en seguridad vial, ante el panorama que he venido mostrando, ya debes estarte haciendo algunas preguntas, la verdad, lo que escribo, no pretende, en este momento, contestar ninguna porque lo que falta de la historia, en definitiva dará un panorama global de una tragedia que no tiene una sola respuesta, ni una sola solución o responsabilidades. 


Intercomunal Guarenas - Guatire. Foto: Globovisión. Refrencial


8:00 p.m. aproximadamente (no logré obtener la hora exacta).  Un familiar de Juan recibe su llamada, él le informa que fue arrollado cuando trataba de cruzar la Avenida Intercomunal, para llegar a su casa y que estaba en el único centro de salud – un ambulatorio, para ser más exacta -  cercano al siniestro y donde pudo ser trasladado.   El hermano de Juan y una cuñada, que vivían cerca, llegaron pronto.  El parte médico informo que estaba golpeado, consciente, y que no tenían los medios para atenderlo, tampoco ambulancia, que era necesario que fuese localizada una para ser trasladado a un hospital o clínica donde le hiciesen rayos x.  De hecho, Juan se mantenía en la camilla del bombero que lo había atendido en la vía pública, el ambulatorio no tenía camas para recibirlo. ¿Por qué el bombero no lo llevó de una vez a un Hospital o centro de salud más grande? No tengo esa respuesta. Empezó la carrera de los familiares.  Primero fueron a Protección Civil.  La ambulancia que tenían en funcionamiento, estaba atendiendo otro accidente, un camión incendiándose, y la otra ambulancia no tenía cauchos.  Empezaron algunas llamadas, sin respuesta pronta, regresan al ambulatorio.  Pero las enfermeras no querían atender a los familiares de Juan, sólo le decían: “esperen que el médico ya viene”.  Pues bien, llegó el doctor.  Juan había fallecido de un paro respiratorio.  Estaba muerto.

Consternación, asombro, habían hablando con él, y sin embargo, había muerto.  No había tiempo para mucho, ni para llorar.  En el lugar no había refrigeración, morgue, ni médicos forenses. Por ley había que realizarle una autopsia  y  como el hecho ocurrió en el Estado Miranda, pues, debían llevar el cuerpo a los Teques (recuerdan, a 76 km de distancia).  Por tanto, ahora el tema del traslado seguía en pie pero con otro fin.  Era sábado por la noche, los domingos pocos trabajan, incluyendo el registro.  El cuerpo se mantuvo sin refrigeración, en un lugar donde el calor es la norma, por lo menos hasta el martes por la tarde cuando pudo ser llevado a Los Teques.  No había formol, ni maneras de preparar el cuerpo.  Las hijas, que habían llegado de interior del país se negaban a enterrarlo sin velatorio, se negaron por completo y el espacio disponible para darle sepultura, era junto al cuerpo de una hermana, en el cementerio del Este, (a 46Km de Los Teques).  A la final y en muy mal estado, velado por un día, y en condiciones realmente terribles, Juan terminó siendo enterrado el día viernes.

Evito caer en criticas para los familiares, ¿Cómo luchar contra creencias, cómo luchar contra lo que la gente siente que es lo único que le queda para despedir a un familiar fallecido? Ya es duro para muchos velar con el cofre sellado, ya para muchos es duro sepultar sin despedir con una oración o una misa, ya es duro que no hayan contado con asistencia médica oportuna, ni camilla, ni ambulancia, ni refrigerador... 

Este es solo un caso del que logre testimonio. ¿Cuántos más habrá sin la cobertura de la prensa por falta de periodistas, prensa misma o papel? ¿Cuántos casos más habrá, ya naturalizados por una tragedia constante, abrumadora que envuelve a un país? ¿Cuántos entes, funcionarios estarán realizando su trabajo, el  de tomar la data y llevar el registro de todo esto aún bajo las condiciones actuales y esa información, estará llegando a algún lugar?. ¿Data, data? ¿Estoy siendo fría? No, es que, ¿Cómo sabemos la magnitud de lo que se está hablando si no hay data? Sin cifras ni más testimonios,  mi relato es eso, un relato, para muchos será una historia de esas de “Oh, qué mala suerte”.   Otra muy común que oigo de personas que viven en otros países: "ahy chica, pero eso pasa aquí igualito"... ¡Naturalizando el hecho porque en su ciudad, pueblo o nación pasa!. Pues no, le digo al lector,  que en Venezuela ESO NO PASABA, y me niego a naturarlizarlo, me niego a aceptarlo simplemente porque a otros les pasa, si a otros les pasa pues, deberían hacer algo para no aceptarlo. 

En lo único que me puedo apoyar para decir que es una crisis real, son los distintos informes y denuncias constantes de gremios médicos y ONG que no son solo  de hoy, con la crisis energética,  sino de varios años, que hablan sobre el deterioro del sistema de salud de Venezuela, el requerimiento de un mejor sistema, más medicinas, más recursos, mejores sueldos, mejores dotaciones.

El sistema de atención primaria de todo siniestrado en el tránsito, de todo accidente o hecho violento, definitivamente está afectado, dejando esa sensación de “se abría salvado sí….”  “si hubiera” que no resuelve nada y no cambia el pasado.  

Ya hace un año, y este es otro testimonio de la vida real,  en el Estado Nueva Esparta, una joven sufrió un hecho de transito violento.  Resultado: Fractura de fémur.  En la isla, por su condición de isla, la diáspora, la crisis de salud, no hay médico especialista que le hiciese esa operación. El médico que lo hace, sólo se traslada desde tierra firme, si tienen un mínimo de cuatro operaciones por realizar.  Es decir, que había que esperar cuatro tragedias para que la joven pudiera ser operada, a menos que, la familia, tuviese el suficiente dinero para costear todos los gastos de traslado del galeno.   Antes de que alguien pueda acusar al doctor de inhumano, sin querer justificar, solo hay algo que el lector debe saber: Salir o entrar a Nueva Esparta es sumamente costoso y difícil, los sistemas de transporte aéreo y marítimo no escapan del deterioro, dificultades que vive el país.  No es montarse en una lancha y llegar.  Es lo que puedo decir al favor del médico.  De este caso no puede hacer el seguimiento, perdí el contacto, pero pude corroborar con un doctor del Hospital Central Luis Ortega, que, efectivamente, no había médicos en el hospital que pudieran realizar esa operación.



Escucha este testimonio, año 2018,  del Doctor Wiston Alvarez Traumatólo del Hospital Luis Ortega de la ciudad de Porlamar, Edo. Nueva Esparta.  Si estás en Venezuela y no puedes oir el audio o entrar a SoundCloud, prueba descargando una VPN




Es difícil hablar de seguridad vial en estos tiempos en Venezuela, cuando están ocurriendo tantas cosas con un nivel de gravedad variable, dantesco, indescriptible.  Aún así, mi deseo es hacer ver, que se trata de algo más que cifras, va más allá de regañar a la gente porque no manejan bien, o cruzan la calle por donde no se debe, no se trata pues, de señalar a Juan y al resto, ni de  medir  en cual tramo de la autopista se bajo del autobús, si había luz o no, si fue muy lento para cruzar y el auto que huyó iba muy rápido, es más complejo que eso,  es que en realidad se trata  de ciudadanos que están por  su cuenta, con un sistema vial y de salud que hay que reconstruir y el que no se hable de ello, el que no haya data, el que no sepamos, el que creamos que hay cosas más importantes que la seguridad vial de cualquiera de los actores que hacen vida en la vía pública, no implica que no haya toda una tragedia humana vial desatendida desde todos los flancos: Estructural, medico, emocional, legal y económico.  Las victimas de hechos viales violentos están totalmente desentendidas porque el sistema de salud está desatendido porque todo el país está solo siendo atendido desde la partidización y los intereses de algunos pocos que no ven más allá de su propia vida.



martes, 18 de diciembre de 2018

La inseguridad vial sigue siendo en el 2018 una causa de maltrato infantil en Nueva Esparta

Por: Dr. Germán Rojas Loyola, 
Secretario de Información y Difusión de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría


La responsabilidad del gobierno es aplicar las Leyes de Tránsito y eso no tiene ninguna discusión, sin embargo los padres se convierten en sujetos de maltrato a sus hijos cuando actúan irresponsablemente violando estas leyes y produciendo hechos de violencia en carreteras de nuestro estado que algunos pudieran llamar “accidentes”; sin embargo es claro, que viendo el problema desde el derecho de la infancia, tanto las autoridades como los padres se convierten en cómplices de estos hechos, de este maltrato infantil que produce lesiones físicas y psicológicas o muertes. Algunos niños han fallecido, otros han perdido a alguno de sus padres o hermanos, esto marca un trauma y cambia por completo el proyecto de vida de muchas familias de nuestra entidad.

Se observa en las calles motociclistas levando niños menores de 10 años, muchas veces son varios niños montados en las mismas, lo peor es ver funcionarios policiales con niños montados en las motos o que les pasen por el frente, a veces hasta violando las señales del semáforo y se queden tranquilos pecando de omisión y reforzando esta conducta de ilegalidad. Otros hechos incluyen la ingesta de alcohol y el exceso de velocidad en vías de mala calidad y con vehículos en mal estado y el no usar el cinturón de seguridad y los sistemas de contención propios para la edad del niño; el Observatorio de Seguridad Vial en su VI Informe, señala que en los registros de mortalidad estuvieron involucradas en mayor frecuencia motocicletas, camionetas y automóviles; y que los hechos se produjeron en carreteras y avenidas; la mayor concentración de fallecidos estuvo en la población infante (1 a 9 años), adolescente (10-19 años) y adulto mayor (55 y más años). En general 9 de cada 10 siniestros con fallecidos son atribuibles a acciones u omisiones del conductor. La inobservancia de las normas, en especial los límites de velocidad, destaca como primera causa específica.

En los países donde se cumplen las Leyes de Tránsito, los funcionarios son los primeros en dar el ejemplo y la aplican con rigidez. A parte del drama familiar que producen estos accidentes, se incrementan los gastos en salud por parte del estado y es un hecho público y notorio el déficit de medicamentos e insumos médicos que se requieren para estas intervenciones, sobre todo del área de traumatología con el hacinamiento de pacientes por varios meses en espera de una solución quirúrgica. Por otro lado, uno de los factores a considerar se refiere a la presencia o ausencia de vigilancia en las calles, así como también la evidente merma en la capacidad de respuesta de los cuerpos para la atención de emergencias, cuyos funcionarios, como los policías, laboran por guardias durante los fines de semana.

Entonces, nuestros niños son maltratados pues se les expone a hechos de violencia vial, con lesiones físicas y psicológicas; a la pérdida de algunos de sus padres o ausentismo escolar y si quedan con lesiones severas, a un plan de vida digno al cual tenían derecho y que les fue arrebatado por el no cumplimiento de las normas establecidas y de la protección de sus familias.

Hacemos un llamado como Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría a que las autoridades regionales y municipales pongan el orden en las avenidas y calles, tenemos que reconocer este problema de Salud Pública y poner en marcha los programas de prevención y reeducación a conductores y peatones, aplicando la ley en forma acertada y continua; solo así podremos obtener resultados positivos inmediatos y la disminución de la incidencia de accidentes e ingresos hospitalarios y las muertes por esta causa. 

@grojasloyola

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Más de 20 ONGs ratifican preocupación ante la grave crisis del transporte público en Venezuela


Foto: Mérida. Cortesía de A.C. Kilómetro Inteligente


Las organizaciones de la Sociedad Civil que suscribimos este comunicado, queremos ratificar nuestra preocupación ante la situación del transporte público que se vive en nuestro país y a la ausencia de políticas públicas y acciones efectivas en materia de transporte y seguridad vial, que conduzcan a superar la misma.

En cuanto al sistema de movilidad nacional, notamos con preocupación la violación de una serie de derechos fundamentales consagrados no solo la Carta Magna venezolana sino, de distintos derechos amparados en diversas leyes promulgadas en nuestra república.

El artículo 3 de la Constitución Bolivariana de Venezuela expresa claramente la responsabilidad del Estado en “defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad (…) la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo”.  Luego, ante el tema que se aborda y su grave situación cabe mencionar el  Artículo 13 de la Ley de Transporte Terrestre que establece que “El Sistema Nacional de Transporte Terrestre debe responder a los principios de actividad sustentable, a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y las ciudadanas, a la disminución de la contaminación ambiental, a garantizar el buen trato a los usuarios y las usuarias, la seguridad y comodidad en los servicios de transporte terrestre público y la participación ciudadana, orientada a satisfacer las necesidades y requerimientos de la movilidad y accesibilidad en todos los ámbitos de la vida ciudadana”

Los hechos públicos y notorios que ameritan atención inmediata, entre una gran variedad de anomalías en la infraestructura, control y estado de todo el sistema vial venezolano, son los siguientes:

1.- El sistema subterráneo del Metro de Caracas está presentando graves fallas de mantenimiento y operativas, lo que lesiona los derechos de movilidad, en especial de ancianos y personas con discapacidad.

2.- El Metrobús con pocas unidades activas, realizando las rutas correspondientes que no son suficientes para la demanda de ciudadanos, aunado a la paralización de la flota de transporte público por falta de insumos y repuestos.

3.- La informalidad en la prestación del servicio de transporte aumenta cada día. Los usuarios están siendo transportados en unidades no aptas (Vehículos tipo Pick-up, Cuadrilleras) que atentan contra la seguridad de los pasajeros, el número de siniestros viales con consecuencias fatales por el uso de estos vehículos no aptos va en aumento. Resulta inaceptable que autoridades de algunos municipios estén apoyando este tipo de traslados como solución al problema del transporte.

4.- Las políticas públicas fomentadas por el ejecutivo resultan ineficaces, carecen de estudios de alcance y no poseen continuidad en el tiempo, su aplicación no disminuye ni aporta una solución real a la problemática que compone el sistema vial venezolano.

5.- La ausencia de estadísticas, cifras y datos oficiales, la politización de la crisis de transporte, la violación de la mayoría de los artículos contemplados en la Ley de Transporte Terrestre, la latente vulnerabilidad de las personas con movilidad disminuida, ancianos y niños, niñas y adolescentes al no tener un medio de transporte digno y seguro.

6.- Asfalto, alumbrando y señalización de las vías públicas en estado deplorable, aumentando el riesgo de la vida de los usuarios y lesionando el patrimonio de choferes de todo tipo de transporte, incluyendo ciclistas y peatones dejando sin opciones seguras a los transeúntes.

En definitiva, todo el sistema de movilización venezolano está completamente afectado, generando retrasos, improductividad, abandono de puestos de trabajo y escolar.

Recordamos que el transporte constituye una actividad de interés social, pública, económica y estratégica y su situación hoy día está afectando el legítimo derecho de movilización de los ciudadanos y se desarrolla en una total anomia, violentando el artículo 108 de la Ley de Transporte Terrestre poniendo en riesgo la vida de los pasajeros, afectando la productividad y la asistencia escolar. 

Esta situación que confronta hoy día el sector representa un retroceso dantesco, por ende exhortamos a las autoridades tanto nacionales como regionales y municipales a que asuman con responsabilidad este problema y se avoquen urgentemente a la solución del mismo a través de acciones firmes y constantes, ya que está en juego la vida y el futuro de los venezolanos.

Finalmente alertamos al empresariado, trabajadores, a la población en general del grave riesgo que representa para su vida utilizar camiones en cualquiera de sus tipos para su traslado.

Caracas a los 19 días del mes de septiembre de 2018, suscriben la por sociedad civil:



  1. Asotransito. 
  2. Km Inteligente.
  3. Stop VIH
  4. Escuela de Vecinos de Venezuela
  5. Acceso a la Justicia
  6. Cátedra de la Paz / Universidad de Los Andes 
  7. Asociación Civil por la Vida (ASOVIDA) 
  8. Liga Merideña contra el Sida 
  9. Cooperativa Caribana 
  10. EPCC Mérida
  11. Centro para la paz y los Derechos Humanos “Padre Luís María Olaso” de la Universidad Central de Venezuela
  12. Fundación para la Prevención de la Violencia Doméstica hacia la Mujer. FUNDAMUJER.
  13. Llamado a la Conciencia Vial.
  14. Una Ventana a la Libertad 
  15. Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS)
  16. Unión Vecinal para la Participación Ciudadana A.C
  17. Conciencia Ciudadana A.C
  18. Proyecta Ciudadanía A.C
  19. Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad de Los Andes
  20. Epikeia 
  21. Observatorio Universitario de Derechos Humanos
  22. Cecodap
  23. Asociación Civil Paz Activa- Observatorio de Seguridad Vial en Venezuela
  24. CELAEG
  25. Comisión para los Derechos Humanos del Estado Zulia (Codhez).
  26. Red de Defensores de Derechos Humanos. Nueva Esparta.




                                                  Leer comunicado anterior de fecha 11 de diciembre de 2017:

                                                  20 ONGs se pronuncian ante crisis de la Seguridad Vial y el sistema de transporte en Venezuela


                                                  lunes, 16 de julio de 2018

                                                  Artículo de Archivo: Grave situación en el sector de transporte público en Venezuela

                                                  Transcurría diciembre 2017.  Ni imaginar que la crisis de movilidad en toda Venezuela pudiera empeorar.  En ese entonces escribí un artículo que por diversos motivos no pude publicar, ahora lo muestro a la luz, como una especie documentación de una situación que se viene denunciando no desde ayer, sino que tiene años y ha llegado a un punto realmente inaceptable. 

                                                  Se evidencia tristemente que para el año 2017 el Ministerio para el Poder Popular para el Transporte declaraba estar realizando reparación del asfalto, y a hoy, Julio 2018, muchas avenidas, calles y carreteras, desnudan a las autoridades, dejando sus declaraciones en meros titulares de prensa.

                                                  Foto. El Universal. 27 junio 2018. 



                                                  Grave situación en el sector de transporte público en Venezuela
                                                  Los problemas con el sistema de movilidad urbana es de larga data en el país suramericano, Venezuela. Uno de los grandes avances a finales del siglo y comienzos del actual fue el Metro de Caracas. Dicho sistema se ha mantenido como un proyecto de transporte subterráneo de largo plazo y solo en la ciudad de Caracas, en otras ciudades principales de la nación, sigue en ampliación. Aún así, éste requiere del apoyo del sistema terrestre, es decir, de autobuses, camionetas, taxis y ahora, se deberían incorporar las bicicletas, además de las motos.
                                                  En Venezuela no hay servicio UBER por ejemplo. El alquiler de vehículo no está en auge, y se ha proliferado un servicio al que se le llama “Moto Taxi” Motorizados taxistas.  Pero éstos servicios no son realmente masivos, el que realmente tiene toda la carga de movilidad de la población, a parte del mencionado Metro de Caracas, es el de los “Camioneteros” que es el sistema que en realidad se puede ver por todo el país.   Estos camioneteros, son un servicio de transporte público, conformado por varias asociaciones civiles a los que el gobierno les da la concesión para hacer transporte en determinada ruta.

                                                  Foto: El Pitazo. 30 nov. 2017

                                                  La crisis actual se empezó a agudizar aproximadamente desde Octubre de 2017.  Este gremio empezó a alertar que los altos costos de los repuestos estaban mermando su capacidad adquisitiva.  Entre otras soluciones solicitaron aumento del pasaje, además, denunciaron que el problema no estaba solo en los costos de mantenimiento de los vehículos: - El Observatorio Vial Venezuela publicó vía twitter (@SeguridadVialVz) que cambiar el aceite de un vehículo cuesta cinco salarios mínimos -  a lo ya expuesto se suma la falta de repuestos que van desde bombillos, aceites, refrigerantes, entre otros.  En una noticia del diario El Nacional de fecha 28 de noviembre del año en curso, indicaba que el 75% de las unidades de transporte del Estado Nueva Esparta – por poner un ejemplo -  estaban a detenidas por falta de cauchos y lubricantes.
                                                  Otras denuncias que se pueden leer en la prensa por parte de los trabajadores del volante,  es que el mal estado del pavimento les destroza el tren delantero de los carros, algo por lo cual nadie se hace responsable y ellos deben asumir el costo.
                                                  Por su lado, el Ministerio para el Poder Popular para el Transporte declara estar tomando medidas efectivas, asfaltando calles, vendiendo cauchos a precios preferenciales y habilitando unidades de transporte que popularmente se les llama “rojitos” por ser el color que los distingue.
                                                  En el medio están los pasajeros que según se calculó, pueden pasar hasta 140 horas al mes en una parada esperando poder movilizarse. El caso es que, ha llegado diciembre y en las calles no se distingue la solución.  Las personas van literalmente guindadas en las camionetas, madres con sus bebes y niños van en las puertas abiertas de las camionetas ante la mirada indolente de las autoridades y de los mismos padres, las personas ya no ven el riesgo, solo desean llegar a su trabajo y/u hogar; En zonas rurales se han improvisado “transportes” Camiones de carga, ya se han reportado heridos y fallecidos por viajar de ésta manera. Otro grupo de ciudadanos camina en masa a destinos que esperan los lleven más cerca de sus hogares, por aceras no siempre en buen estado, elevando una oración para que no llueva porque allí termina de empeorar la situación para ellos y si les agarra la noche en la calle, el sistema de alumbrado público también presenta deficiencias;  Las horas pico son un verdaderos caos y los más perjudicados son las personas de tercera edad, algunos son ignorados por los transportistas, éstos declaran que, como por ley, ellos- la tercera edad- no pagan pasaje, no les es rentable llevarlos de pasajeros; Los mayores prefieren pagar, aun cuando la ley los asiste, pero requieren movilizarse. En las afuera de la capital, la crisis económica ha llevado a algunos ciudadanos a pagar con comida el servicio de transporte debido a otro problema: una fuerte y prolongada escasez de moneda – dinero - en efectivo.
                                                  01/12/2017
                                                  Mayerling Vera M.

                                                  Video recomendado:
                                                  Crónica UNO. En Guarenas van camino a Ciudad Belén a pie, en camiones y mototaxis por falta de los "rojitos" 10 Nov. 2017

                                                  jueves, 28 de junio de 2018

                                                  Transporte público: Entre el extremo que se vive en Venezuela y lentos avances en otros países de la región.


                                                  El sistema de transporte público, es mencionado dentro de uno de los diecisiete pilares de los Objetivosde Desarrollo Sostenible que no son otra cosa, y se cita textualmente: Un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y prosperidad. (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, consulta en línea junio 2018).  Los objetivos  que están más ligados con seguridad vial son el número 3 “Salud y Bienestar” y el número 11 “Ciudades y ComunidadesSostenibles”, bajo el objetivo 11 se nombra al transporte público, incluyéndolo dentro de las mejoras requeridas para  la  administración de ciudades sostenibles.


                                                  El mundo avanza en la búsqueda de una coalición para una vida mejor, mientras en Venezuela el tema de la movilidad se ha desbordado en un absurdo, inaceptable e intolerable caso.  El Estado y algunos funcionarios han abalado el uso de camiones como medio de transporte en detrimento de la seguridad de los pasajeros. Ya hay víctimas, hace poco en el estado Mérida, once fallecidos, entre los cuales se encontraban niños y adolescentes fueron víctimas de esta crisis, al volcarse el camión donde se transportaban.



                                                  La solución no es a través de una varita mágica, tampoco es otorgando en cada Estado del país un puñado de autobuses exportados, en algunos casos sin posibilidad de obtener a futuro repuestos, sin proyección a futuro, sin equipo técnico que sepa reparar algunos de esos autobuses importados,  cuando por el uso pidan mantenimiento, no es una solución tampoco, multar  al transportista cuando las reglas del juego no están claras para ninguna de la partes que forman parte del sistema de movilidad y se aplican en solitario, aisladas y sin una política clara del qué, para qué y por qué. El caso de Venezuela es aberrante, injustificable e indigno, porque se está violando el derecho al trabajo, a la vida, al libre tránsito. No hay control en equilibrio para todas las partes, miles de bolívares invertidos en “soluciones” que nunca han sido tales, criminalizando a un sector desde siempre abandonado, desatendido y falto de control y sometiendo a la población al riesgo, la angustia y limitaciones.  En Venezuela se pueden observar elevados a la potencia lo que la corrupción, la falta de políticas públicas, la anarquía e improvisación hacen en todo un sistema de vialidad.  Situaciones extremas como estas, deben estar bajo el ojo de todos, con el único fin de no volver a cometer los mismos errores.

                                                  Recientemente participe en un chat latinoamericano donde intervienen diversos profesionales especialistas en diversidad de áreas con diversidad de experiencias, todas relacionadas con la vialidad y presenté el caso venezolano, no sólo por Venezuela en sí, sino para que se hiciese un ejercicio de observación de lo que está sucediendo en la región.  Del debate se concertó que  algunos de los problemas que se presentan por lo menos países como Venezuela, México y Ecuador (los especialistas que participaron, fueron principalmente de esos países) eran los siguientes:

                                                  • Se debe mejorar el Diseño de unidades.
                                                  • Mejorar la educación de chóferes y sus condiciones laborales.
                                                  • Educación de usuarios.
                                                  • Eliminar la improvisación tanto en la puesta en marcha de sistemas de transporte como en la infraestructura.
                                                  • Se evidencia una desmovilización ciudadana para exigir mejores condiciones de movilidad.
                                                  • Falta de voluntad e inversión gubernamental.
                                                  • Corrupción.



                                                  Por ejemplo, en lo referente a la mejora del diseño de las unidades, el argumento lo presentó Francisco de Anda, desde México:

                                                  El diseño debe proveer la mejor visibilidad, con mínimo de ángulos muertos, para proteger de atropellamientos a los usuarios vulnerables. Monitores de ángulos ciegos podrían tener también”. (15/05/18 Chat WhatsApp).

                                                  El debate agarró calor cuando se empezó a señalar alguna responsabilidad por parte de los choferes  ante los siniestros viales, Noe Ortíz, escribió:  Yo los considero responsables – a los choferes -  desde la óptica mexiquense en diversos aspectos, porque son ese eslabón que une el aparato político administrativo de la movilidad urbana con la ciudadanía (usuarios) Ya que son ellos quienes prestan de manera directa el "servicio" y que a través de la concesión, se les otorga una representatividad gubernamental ante los usuarios, son ellos quienes enarbolan un buen o mal servicio, un bien o mal comportamiento vial, son ellos quienes en mayor o menor medida ponen en riesgo a los usuarios o les presta el mejor de los servicios, son ellos quienes dan la cara del aparato gubernamental.  Como lo indico arriba, son ese eslabón de conexión más no implica que sean los únicos responsables pero desde una perspectiva cualitativa, es a ojos de los usuarios,  los conductores son los mayores responsables.

                                                  De Anda y Dana Corres, también desde México, sostienen que el chófer de la unidad de transporte público, y parafraseo, se les hace responsables porque son el eslabón más débil, convirtiéndolos en víctimas del sistema, siendo que, su responsabilidad es menor comparada con el siguiente orden de prioridades:

                                                  a) La infraestructura b) El gestor del sistema (el Estado).

                                                  Otro dato interesante que agregó De Anda, fue el siguiente: "En México, una de las grandes causas de todo el problema es el sistema de cobro-pago que sucede en todos los países latinos. Los operadores ganan por pasajero transportado y no por viaje o km recorrido. Entonces compiten por levantar pasaje".


                                                  Desde Ecuador, Wester Vinueza,  aportó el tema de la corrupción como uno de los factores que están mermando soluciones viales, transcribo: Los gobiernos por lo general tienen compromisos con los gremios del transporte, industria automotriz y comercializadoras de vehículos y por su puesto con las escuelas de conducción. Lo que les resta poder de decisión, de realizar auditorias  o reformas que afecten los intereses económicos de estos poderes ocultos.

                                                  Se ha mostrado aquí solo una pequeña parte de todo el debate. En el proceso de intercambiar experiencias, además de puntualizar una serie de debilidades  en lo referente al transporte público, quienes participaron aportaron las siguientes soluciones:

                                                  • Planeación integral a largo plazo, sin filiación política y con transparencia de manejo de recursos.
                                                  • Observatorios de Transporte Público.
                                                  • Mantenerse actualizados en la materia.
                                                  • Difundir conocimiento de la movilidad sostenible en unión ciudadana con ONG para exigir cambios a los distintos gobiernos.
                                                  • Mejoras de las condiciones laborales.
                                                  • Mejorar las concesiones.


                                                  Existe el talento, existe el material, están los elementos, herramientas y experiencias de varias regiones del planeta que se pueden estudiar para su posible aplicación en pro del beneficio colectivo.

                                                  Se requiere a parte del compromiso político, el compromiso gremial, ético y moral de todos los que participan en el diseño de obras públicas, legislación, atención de la cosa vial.


                                                  lunes, 11 de diciembre de 2017

                                                  20 ONGs se pronuncian ante crisis de la Seguridad Vial y el sistema de transporte en Venezuela

                                                  Foto: Provea. Consultado el 11Dic2017



                                                  COMUNICADO
                                                  Organizaciones se pronuncian ante crisis en el sistema de transporte en  Venezuela

                                                  Las organizaciones de la Sociedad Civil que suscribimos este comunicado, queremos expresar nuestra preocupación ante los vacíos existentes en el diseño y ejecución de políticas públicas en materia de seguridad vial.
                                                  Notamos claramente que el tema de la seguridad vial no está dentro de las prioridades del Ejecutivo nacional, ni de las instancias de gobierno regional y local. Hacemos esta afirmación basándonos en los siguientes puntos:

                                                  1.- Falta de planificación urbana, en la cual se prevea el impacto de la movilización peatonal, transporte público, estacionamientos y volumen de circulación vehicular.

                                                  2.- El aumento de uso de la moto como medio de transporte público, sin observación, medición ni estudio del impacto de este modo de transporte.

                                                  3.- La falta de sanción ante el incumplimiento de las disposiciones de Ley y normas en general, ante faltas tan graves como llevar niños menores de 10 años en motos, incluso sin ningún tipo de protección, desatendiendo al Reglamento de la  Ley de Transporte Terrestre sobre el uso y circulación de motocicletas en la red vial nacional y el transporte público de personas en la modalidad individual moto taxi, y que se estén utilizando estos vehículos como transporte escolar.

                                                  4. La falta  de data actualizada sobre causa de muerte en las vías, para de acuerdo a ello establecer planes y campañas que atiendan las causas de siniestros en cada región.

                                                  5.- La falta de escuelas certificadas de manejo para autos, motos, incluso bicicletas, estas últimas también de suma importancia, debido a la relevancia mundial que está tomando este vehículo como alternativa ecológica y saludable.

                                                  6.- El evidente deterioro de calles, avenidas, aceras y mobiliario urbano en general.

                                                  7.- El mal estado o la ausencia de la iluminación, señalización y dispositivos de control de tránsito en general, e instrumentos comunes dentro de la circulación vial incluyendo equipamiento urbano; afectando principalmente al  peatón. Ello incide indudablemente en los niveles de inseguridad vial y ciudadana.

                                                  8.- La ausencia de funcionarios de tránsito en las calles y avenidas y de estar, no toman ninguna acción de orden y control vial. Incluso la ausencia de supervisión y control del ejercicio de estos funcionarios en sus atribuciones de Ley.

                                                  9.- Ausencia de sanciones ante las constantes infracciones de todo tipo, propiciando la anarquía que priva en la circulación del tránsito en todos sus modos. Se insiste en especial las consecuencias que esto puede conllevar sobre la seguridad vial de niños, niñas y adolescentes.

                                                  10.- Fallas en el sistema de transporte público superficial: Pocas  unidades para cubrir la demanda de usuarios, en mal estado,  con horarios limitados, sin información acerca de las rutas, incidencia de robos en las unidades, a lo cual se suma la falta de repuestos y altos costos.

                                                  11 La carencia de un  sistema de transporte público adecuado en cantidad, calidad, rutas, que presente un servicio seguro y confiable para atender a la demanda de los venezolanos.

                                                  12. El Metro de Caracas está presentando fallas estructurales, de mantenimiento y operativos, que están lesionando los derechos de movilidad, en especial de ancianos y personas con discapacidad. En artículo redactado por  la ONG de DDHH Proiuris publicado en su sitio web, de fecha 08 de noviembre 2017 informan que el 36% de las escaleras mecánicas de la Línea 1 está fuera de servicio.

                                                  La mayoría de estos puntos, exceptuando lo concerniente al Metro de Caracas, se presentan en la mayoría de los estados de todo el país.  

                                                  Se hace necesario mencionar que en el último informe de la Organización Mundial para la Salud, Venezuela es el único país que aparece en blanco, es decir, sin data.  La ONU lanzó el Decenio de Acción para la Seguridad Vial en el 2011 y a cuatro años de culminar, nuestro país, solo tiene algunos programas, misiones, campañas gubernamentales, sin estar concatenadas a un plan nacional que se proyecte a dar soluciones a corto, mediano y largo plazo.

                                                  El transporte no está fundamentado como un derecho humano, pero el derecho al libre tránsito si está contemplado en la Constitución Bolivariana de Venezuela, y a tal efecto, la situación del transporte público a la fecha, está mermando el legítimo derecho de movilización de los ciudadanos y además, se desarrolla en una total anomia, violentando la Ley de Transporte Terrestre poniendo en riesgo la vida de los pasajeros, sus bienes, afectando la productividad y la asistencia escolar.  Provea publicó en su portal, fecha 01 de diciembre de 2017, que el 80% del transporte nacional está paralizado.  El problema aquí planteado con el transporte público es de vieja data con distintos niveles de complejidad y circunstancias, entre los cuales se puede mencionar el que planteó en junio 2017 el Observatorio Venezolano de Violencia, quienes publicaron notas y resultados de investigaciones referentes a los niveles de inseguridad personal – violencia, que padecen los choferes y pasajeros de los medios de transporte público superficial. 

                                                  En cuanto a las cifras, datos, investigaciones y su pronta publicación-actualización, el Observatorio Vial Venezuela durante cinco años consecutivos se ha encargado de hacer las recomendaciones pertinentes a este punto, lo cual se ha vuelto a mencionar en el V Informe de la Situación Vial en Venezuela visto desde la Sociedad Civil presentado al público el pasado 23 de noviembre de 2017, donde apenas se pudo contar para su análisis, con el Anuario de Mortalidad del año 2013.

                                                  Se reconocen algunos esfuerzos, incluso ahora con el Registro de Operadores y Unidades del Sistema Nacional de Transporte Terrestre, pero esto no es suficiente ante la gravedad de la situación en materia de Seguridad Vial; En el anuario publicado por el Ministerio del Poder Popular para la Salud de 2010,  se tenía claro que los hechos viales violentos eran la primera causa de muerte en niños de 1 a 5 años, y la segunda causa de muertes en jóvenes de 15 a 23 años. 

                                                  Próximamente en Venezuela tendremos una generación de jóvenes lisiados, niños desfigurados, familias incompletas viviendo en ciudades con infraestructuras  totalmente hostiles donde una persona en silla de rueda no tiene las facilidades para movilizarse por cuenta propia, ni en transporte público urbano.  Esto si hablamos de los jóvenes, pero nuestra sociedad no puede dejar a un lado a los adultos mayores, que se ven maltratados no solo por aceras rotas, irregulares o inexistentes, sino por el castigo de la larga espera de un colectivo que no llega, y si llega, está en muy malas condiciones o no es posible tomarlo debido al alto volumen de pasajeros.

                                                  Las organizaciones firmantes hacemos un llamado al Ejecutivo Nacional demás entes gubernamentales encargados en materia de Seguridad Vial, a actuar con urgencia a través de acciones firmes y constantes, lo que está en juego es la vida y el futuro de los venezolanos.
                                                   “Juntos podemos salvar millones de vidas”
                                                  1. Acceso a la Justicia
                                                  2. A.C. Cultura para la Vida
                                                  3. A.C. El KM Inteligente. Danitza Suarez. 
                                                  4. A.C Llamado a la Conciencia Vial. Mayerling Vera. 
                                                  5. Agenda Automotriz
                                                  6. Asociación Civil Paz Activa.
                                                  7. ASOTRANSITO.  Lilian Romero. 
                                                  8. AVEDEPE.
                                                  9. CIESVIAL A.C. Darwin Figuera. 
                                                  10. CONVITE A.C. Luis Francisco Cabezas. 
                                                  11. Educación Vial y Ciudad - EVYC - Gilberto Morillo.  
                                                  12. FUNPAZ A.C.
                                                  13. FUNVIE.  Reina Díaz. 
                                                  14. Humano Derecho.
                                                  15. Monitor Social A.C.
                                                  16. ORPANAC.  Juan Carlos Torcatt. 
                                                  17. Redes Ayuda.
                                                  18. Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría.  Huniades Urbina-Medina, MD, PhD
                                                  19. Sotravial. 
                                                  20. Stop VIH.  Jhonatan Rodríguez. 

                                                  Plegaria del Conductor

                                                  Adaptación de Paulina Rosenfeld, sobre la versión original del rabino Michael Graetz.

                                                  Espero tener la suficiente conciencia, responsabilidad y determinación que me guíe a llegar en paz a mi destino. Tener la humildad para reconocer que cada persona es un mundo entero y que no hay tesoro más precioso que la vida humana, no el tiempo ni el dinero.

                                                  Espero tener suficiente
                                                  CUIDADO, para cuidar la distancia
                                                  AMABILIDAD, a dar prioridad de paso.
                                                  CONCIENCIA, para frenar a tiempo.

                                                  Espero tener también la fortaleza para dominar mis impulsos de omnipotencia y competencia y que por descuido, ignorancia y arrogancia pueda hacer daño a mis semejantes o ser objeto de ello.

                                                  Porque formo parte de la sociedad y cuidando mis conductas, me cuido no solo a mí sino también doy paso para una sociedad mejor.