Salimos de nuestra casa y en ese instante ya
estamos tocando piso de todos, algunos piensan que es el piso de ninguno y por
tanto puede hacer cualquier cosa sin dar razón de ello. Eso
es falso. El espacio público o vía
pública, forma parte de los bienes ciudadanos, donde interactuamos y donde toda
acción inmediatamente afecta al otro.
Todo en conjunto es la ciudad donde vivimos.
Las ciudades actuales se modernizaron pensando
en el vehículo, y atención, no soy quién lo sataniza, me encantan los autos,
pero me gustan en justo equilibrio. ¿Qué es para quien les escribe un justo
equilibrio?, se traduce en salud vial y
salud ambiental.
La salud vial comprende ese toque de calidad de
vida que se debería tener al movilizarse, el derecho de ir y venir sin
impedimentos, peligro o riesgos y buena convivencia con los demás. La
salud ambiental, en materia vial, es ejercer la movilidad sin causar daño al
medio ambiente. Sí, hay mucho que hacer
¿Cierto?.
Entonces tenemos grandes ciudades, con grandes
autopistas, para autos particulares, con muy malos servicios de transporte
público y no justamente por feos o por poco modernos, y sí, posiblemente con buenas aceras, pero que ¿llevan al peatón a alguna parte?.
Ejemplo: Orlando, Florida, USA. Urbanizaciones
diseñadas bajo el concepto de que todos tienen auto, parece justificar un servicio de transporte
urbano que puede tardar hasta 45 minutos en pasar entre uno y otro, con
distancias entre centros residenciales y comerciales, bastante considerables. Orlando posee algunas de las características de la movilidad urbana actual que se llama a cambiar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, propuestas por la ONU: Mejorar y masificar el transporte urbano, reducir la cantidad de vehículos por habitante para bajar los niveles de contaminación ambiental, y por otro lado, ser más justos y democráticos con personas de menos recursos que deben esperar mucho tiempo por un autobús procurando el derecho de trasladarse oportunamente en un tiempo respetuoso y considerado.
Otro grupo de grandes ciudades, se han
expandido desordenadamente, preservando sus muy pequeños centros coloniales,
sus muy pequeñas aceras, embudos propiciando el tráfico. En este particular, para no generalizar,
escribo sobre Porlamar en el estado insular Nueva Esparta, Venezuela.
Y menciono a Venezuela... que llena de talentos,
hermosos paisajes y gente alegre, todavía quienes la gobiernan tienen una deuda
con los peatones que es uno de los eslabones más vulnerables en la vía pública junto
con los ciclistas y los motorizados.
Atención, y no es que no se han ejecutado obras públicas reparando
aceras, o asfaltado, el tema es que o no dura, o no está bien planificado, o
tardan mucho en reestructurar la vía al ritmo que las nuevas condiciones
sociales exigen. Por otro lado, la falta de control, educación, hacen de los espacios rescatados o establecidos, un adorno que con el tiempo es abandonado, como pasa con la Cicloruta en el sector El Calvario, Caracas.
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Ciclovía obstaculizada por autos. |
Una acera amplia, sin huecos o falta de
alcantarillas sin tapa, garantiza una movilidad democrática no excluyente. El alumbrado público debe estar en óptimas
condiciones procurando la visibilidad de quienes transitan. Una demarcación
adecuada entre ciclorutas y espacio peatonal también es lo correcto, donde no
se estacionen vehículos.
Reestructuración de todo lo referente a pasos peatonales, sobre lo cual
hoy día hay una campaña indicando que los puentes peatonales son todo lo
contrario a lo que por naturaleza el peatón es. ¿A quién benefician los puentes peatonales? puedes ver este video y sacar tus propias conclusiones.
Ante este estado de vulnerabilidad, los
ciudadanos pueden actuar utilizando los mecanismos que están establecidos en la
legislación de su país. En el caso
venezolano, existen los Consejos Comunales, sistema de organización vecinal que
permite gestionar acciones en pro del beneficio común, entonces en un medio
ideal para solicitar a las Alcaldías y entes encargados, mejoras de la vía
pública, a través de un experto en la materia para determinar, según el problema a plantear, qué es lo que requiere ser atendido: Ver si se trata de una ampliación de aceras, mejor demarcación o señalización según sea el
caso. Pero en Venezuela también sucede,
que, esas “soluciones” tardan en llegar o ejecutarse ¿Qué puede hacer entonces
un ciudadano común, que hoy día camina más que nunca debido a la crisis del
transporte público y no consigue respuesta del Estado para mejorar la seguridad
vial peatonal? Cuidarse por sí
mismo. Sí, como lo lees, a nadie le
importa más tu vida que a ti, entonces, debes por ti mismo, consciente de los
riesgos tomar acciones sencillas.
Debes hacer lo correcto en principio por tí, por tu seguridad. Dejo algunos consejos para peatones
y el llamado a que si eres un líder comunitario, observes a tu alrededor e
incluyas proyectos de seguridad vial peatonal en tu comunidad que permitan
hacer de tu entorno, uno de salud vial en convivencia social en la ciudad en la
que habitas.
Consejos de seguridad vial para peatones, cortesía de Axel Dell Olio:
Te dejamos algunos consejos y recomendaciones:
- Cruza siempre por las sendas peatonales. Si no están demarcadas en la calzada, hacerlo por la prolongación natural de las veredas.
- Evita cruzar por delante del micro o entre vehículos.
- No cruces desesperado un semáforo con pocos segundos
- Respeta los semáforos, no solamente el peatonal.
- Mira a ambos lados al cruzar una calle.
- Mantén atención a pesar de tener paso libre.
- Utiliza ropa clara de noche, así le da mayor visibilidad al conductor.
- Evita el uso del celular cuando cruzás una intersección.
- Trata de evitar escuchar música en la calle, mientras circulas
Mayerling Vera.